miércoles, 1 de abril de 2009

Accidentes vehiculares: El transporte público

Los accidentes en Lima son una cosa de nunca acabar. Las estadísticas son alarmantes. Más de 500 mil accidentes de tránsito se registraron en los últimos siete años en el país, y hasta el día de hoy no hay una verdadera solución ante esta problemática social que no solo es en Lima sino en todo el país.

Nuestra ciudad es un caos. Manejar en las pistas limeñas es aún peor. En lima se puede observar a las famosas combis asesinas, son aquellos vehículos que infunde el caos en nuestro decadente sistema de transporte público. Estos transporte públicos circulan en la ciudad ocasionando constantemente diversos accidentes.

Una de las razones del por qué existe tantos incidentes es que hay una sobre oferta de transporte público que ha originando que trabajen en condiciones difíciles y de alta competitividad que lleva a una carrera a muerte por el recojo de pasajeros.

En las calles se vive en la informalidad. Los conductores son una bestia asesina, que no poseen licencia de conducir adecuada o a la categoría que le corresponde o mejor dicho no tiene el derecho a manejar un vehículo de pasajeros del transporte público. Según las estadísticas hubieron 20,654 casos de accidente debido a la imprudencia de los conductores.

Y Pocos son los chóferes que llegan a la cárcel o pagan los daños provocados por su culpa, debido a que logran escapar después de provocar diversos daños, tanto materiales como la pérdida de vidas humanas.

Otro factor que influye es la antigüedad de los vehículos públicos que normalmente son de 15 años pero eso obviamente no se cumple acá y es eso que ha conllevado que incrementen los accidentes de tránsito y por ende el tráfico. En el año 2007 se encontraron 2,297 casos por fallas técnicas.

Para prevenir los accidentes se debe de priorizar las revisiones técnicas, especialmente a los a los vehículos de transporte público y con más de 10 años de antigüedad. También exigir exámenes médicos periódicos a los conductores de vehículos de transporte público, los cuales deben variar en función del tipo de servicio, cobertura y tipo de vehículo que conducen

Las muertes y las lesiones a consecuencia de los accidentes de tránsito son absolutamente evitables; en ese sentido, toda la sociedad, en su conjunto, debe contribuir con la seguridad vial y hacer nuestro país diferente.

Accidentes vehiculares: Los peatones

Uno de los principales causa de los accidentes vehiculares es la imprudencia de los peatones. La imprudencia tiene miles de caras y trajes, puede ser un hombre o una mujer apurados para llegar al trabajo, niños queriendo ir a su colegio. Son aquellas personas que se paran al borde de la pista y espera a que los ómnibus pasen. Cruzan corriendo y se trepan los muros de la berma central.

Actualmente en el Perú se ha aumentado la cantidad de accidentes. En el año 2007 hubo 7796 casos de incidentes a nivel nacional por el descuido de los peatones. En lo que va de este año, la vía rápida que recorre los distritos de San Martín de Porres, Los Olivos, Puente Piedra, Ancón, entre otros, ocupa el primer lugar en la lista de las avenidas con el mayor número de accidentes de tránsito fatales en la capital.

Como para confirmar que un irresponsable a pie es tan o más peligroso que un borracho al volante, según las estadísticas. El primer motivo es la imprudencia del peatón. El segundo es la ebriedad del peatón. Recién en tercer lugar aparece, el exceso de velocidad.

Acerca de la imprudencia de los peatones, que ha causado tantas muertes en el presente año, todo esto se debe a la ausencia de educación vial. Generalmente se sataniza al conductor, pero el peatón tampoco respeta las señales de tránsito ni los semáforos. La educación vial es el uso racional y responsable de las calles y eso no se ve en la colectividad.

“El peatón no es el principal factor pero si influencia bastante porque los peatones a veces toman los carros en cualquier lado y no en los paraderos establecidos, cruzan las pistas estando la luz verde” comento una transeúnte, esto indica que uno mismo sabe que comete un grave error a la hora de cruzar pero aun así lo hacen, por viveza o tan solo porque están acostumbrados a la informalidad.

Existe un reglamento de tránsito que establece sanciones para los peatones que no cumple las normas. Durante el 2002 se impusieron papeletas a quienes incumplían las normas; sin embargo, al no contar con un mecanismo efectivo de cobranza, el Servicio de Administración Tributaria( SAT), tiró las toalla y las multas del reglamento se convirtió en nada.

La necesaria educación cívica que los ciudadanos debemos guardar y tener es algo mas que reglas de transito, es un estilo de vida y una decisión que no termina con nosotros sino que indispensablemente tenemos que transmitir estos educación a la sociedad.